Comunidad viva y alegre
Señor Jesús, haz de nosotros una comunidad abierta,
confiada y pacífica, impregnada del gozo
de tu Espíritu Santo.
Que sepa cantar a la vida, vibrar ante la belleza,
estremecerse ante el misterio y anunciar tu Reino.
Una comunidad festiva aunque
sienta la presencia del dolor en su camino,
porque sabe que Tú, Jesús resucitado,
has vencido al dolor y la muerte.
No permitas que nos acobarden las tensiones
ni nos ahoguen los conflictos,
cuando surjan entre nosotros,
porque contamos con la fuerza creadora
y renovadora de tu Espíritu Santo.
Haznos expertos en deshacer nudos
y romper cadenas,
abrir surcos y esparcir semillas,
curar heridas
y mantener viva la esperanza.
Concédenos, Señor, ser,
en un mundo abatido por la tristeza,
testigos y profetas de la verdadera alegría.